Garantía de producto
Si el panel falla como aparato, el fabricante lo repara o lo sustituye. Rango habitual del mercado: entre 12 y 15 años. Es la garantía que más se parece a la de cualquier electrodoméstico y la que más se usa en la práctica.
Qué significa tier 1 de verdad, qué cubre cada garantía y quién te responde si el fabricante desaparece. Lo que miramos antes de poner un equipo en un presupuesto, explicado para que tú también puedas mirarlo.
Tier 1 es una lista de bancabilidad que elabora BloombergNEF. Entra el fabricante cuyos proyectos han conseguido financiación bancaria sin recurso. Mide si los bancos prestan dinero sobre esa marca. No mide la calidad del panel, y la propia lista lo avisa: no es un sello de calidad.
Es un dato útil, porque un banco no presta sobre cualquier cosa. Pero cuando un comercial lo usa como sinónimo de «panel de primera» está estirando el término. La calidad de un panel se comprueba en los ensayos de las normas IEC 61215 e IEC 61730, en las garantías por escrito y en el historial del fabricante.
Nuestra postura: tier 1 suma, pero no decide. Decide el conjunto que verás más abajo.
Todo panel trae dos garantías distintas y conviene no mezclarlas. La de producto cubre el panel como aparato: defectos de fabricación, materiales, el marco. En el mercado lo habitual son entre 12 y 15 años. La de rendimiento promete que el panel seguirá produciendo un porcentaje mínimo al cabo de 25 o 30 años.
Si el panel falla como aparato, el fabricante lo repara o lo sustituye. Rango habitual del mercado: entre 12 y 15 años. Es la garantía que más se parece a la de cualquier electrodoméstico y la que más se usa en la práctica.
Promete un porcentaje mínimo de producción a 25 o 30 años. Una placa pierde en torno al 0,4% de producción al año, así que un panel sano cumple esa curva de sobra. Su valor real es otro: te dice cuánta vida útil espera el propio fabricante de su panel.
El inversor lleva garantía propia, y es más corta: lo habitual ronda los 10 años. Es el equipo con más papeletas de necesitar sustitución durante la vida de la instalación, así que su garantía, y lo que cueste reponerlo después, entra en la cuenta a largo plazo del estudio.
La batería se garantiza en dos medidas a la vez: años y uso. Lo habitual son garantías en torno a 10 años condicionadas a un número de ciclos de carga o a una energía total descargada, lo que antes se alcance. Una casa que cicla la batería a diario la gasta antes que una que apenas la usa. Por eso la letra de la garantía de la batería se lee entera antes de elegirla, y por eso su tamaño se decide con tu curva de consumo, como contamos en batería física, virtual o excedentes: qué compensa en tu caso.
Es la pregunta correcta desde 2023: la caída fuerte de precios de los paneles ha sacado del mercado a fabricantes, también en Europa. Una garantía de 25 años vale lo que valga quien la firma. Si la empresa desaparece, esa garantía puede quedarse en papel.
La garantía del fabricante y la responsabilidad de quien te vende son cosas distintas. La primera la firma la marca y muere o se complica con ella. La segunda la pone la ley: quien te vende la instalación responde ante ti por las faltas de conformidad durante 3 años desde la entrega, exista o no el fabricante. Es la garantía legal de consumo, y se reclama a quien te vendió, que luego se entiende con la marca.
Por eso el instalador es parte del equipo que compras. Si algo falla, la gestión con el fabricante la peleamos nosotros, y mientras tanto vigilamos tu instalación cada día, que es como se detecta un fallo antes de que se coma meses de producción.
No trabajamos con una lista cerrada de marcas: el equipo se elige para tu tejado, tus sombras y tu consumo, no antes de verlos. Lo que no cambia son los criterios. En tu presupuesto verás marca y modelo de cada equipo, con sus garantías por escrito, y podrás pasarlos por este mismo filtro.
Si un inversor falla, la pregunta es cuántos días tarda el recambio en llegar a tu tejado. Elegimos fabricantes con servicio técnico y almacén de repuestos en España, no marcas que obligan a esperar un contenedor.
Años fabricando, volumen real y presencia estable en Europa. Una garantía de 25 años firmada por una empresa de 3 vale menos que una de 12 firmada por quien lleva décadas respondiendo.
Algunos fabricantes aseguran sus garantías con terceros: si la empresa cae, el seguro sigue en pie. Miramos qué hay detrás de la firma, no solo el número de años del folleto.
Y después de instalar, la garantía se ejerce con papeles en la mano: el CIE y la documentación de la legalización de tu instalación son los que acreditan qué se instaló y cuándo.
No necesariamente. Tier 1 dice que los bancos financian proyectos con esa marca, no que el panel sea mejor. Hay fabricantes serios fuera de la lista y la propia lista avisa de que no mide calidad. La calidad se mira en los ensayos IEC, en las garantías por escrito y en el historial de la marca.
La del fabricante puede quedarse en papel mojado, sí. Pero la garantía legal es otra: quien te vendió la instalación responde ante ti por ley durante 3 años desde la entrega, exista o no el fabricante. Por eso importa tanto quién te instala como qué te instala.
Es una promesa del fabricante y vale lo que valga quien la firma dentro de 25 años. Por eso pesa más el historial y el respaldo de la garantía que la cifra del folleto. La buena noticia: una placa pierde en torno al 0,4% de producción al año, así que lo normal es no necesitarla.
No. Su garantía habitual ronda los 10 años, bastante menos que la del panel, y es el equipo con más papeletas de necesitar sustitución. Algunos fabricantes venden extensiones de garantía: si compensa o no, se mira con números en el estudio.
Cuéntanos dónde está tu casa y te preparamos el estudio. En el presupuesto verás marca, modelo y garantías de cada equipo, para que compares con nombres y años, no con eslóganes.
Una empresa de Captia Technology. Ingenieros titulados y colegiados.