Captia Energy

Batería física, «batería virtual» o excedentes

Tres nombres que se venden como si fueran lo mismo y no lo son. Solo una guarda energía de verdad: la batería física. La «batería virtual» es un apunte contable de tu comercializadora y la compensación es el descuento del RD 244/2019. Aquí te contamos cada una sin adornos, como parte del estudio de placas solares que hacemos casa a casa.

Las tres opciones, puestas en la mesa

La diferencia clave: la batería física es un equipo tuyo, la «batería virtual» es un producto comercial de tu compañía y la compensación simplificada es el marco legal que se aplica por defecto. No compiten entre sí en igualdad: las dos primeras se montan encima de la tercera.

Batería física

Un equipo en tu casa que guarda kWh de verdad.

Guardas a mediodía la energía que te sobra y la usas por la noche. Es tuya: funciona con cualquier comercializadora y te la llevas puesta si cambias de compañía. Con la opción de respaldo, además, puede darte luz durante un corte de red.

«Batería virtual»

Un saldo contable de tu comercializadora. No hay equipo.

La compañía apunta el valor de los excedentes que no se compensan en el mes y te lo descuenta en facturas siguientes. Suele venir con permanencia, cuotas o condiciones que fija y puede cambiar la propia compañía. Puede convenir, pero se firma sabiendo qué es.

Compensación simplificada

Lo que marca el RD 244/2019 para instalaciones de hasta 100 kW.

Tus excedentes se descuentan en la factura de cada mes, con tope: el descuento nunca supera el valor de la energía que consumiste ese mes. No se cobra dinero. Como mucho, el término de energía se queda a cero. Lo que vale cada kWh depende de tu tarifa.

La «batería virtual», explicada con honestidad

No es una batería. Es un monedero contable: la comercializadora apunta el valor de tus excedentes sobrantes y te lo descuenta en facturas posteriores. No guarda kWh, no da luz en un corte y no es tuya. Si el nombre fuera «hucha de excedentes», nadie la confundiría con un equipo.

Las condiciones las pone la compañía. Permanencias, cuotas mensuales, límites de acumulación o qué pasa con el saldo si cambias de comercializadora: todo eso viene en el contrato y la compañía puede modificarlo según sus propias condiciones. Con una batería física no dependes de esa letra.

Puede convenir a algunos perfiles. Una segunda residencia que vierte mucho y consume poco, o una casa que aún no quiere invertir en batería, pueden sacarle partido. No la descartamos por sistema: pedimos que se contrate sabiendo lo que es, comparando la oferta completa y no solo el nombre.

Antes de firmar, mira el conjunto. Precio del kWh que te cobran, precio del excedente que te apuntan y permanencia. A veces la «batería virtual» viene con una tarifa cara que se come el beneficio. En cómo leer tu factura de la luz te enseñamos dónde mirar.

Por qué guardar gana terreno frente a verter

Porque la hora solar tiende a valer cada vez menos. Cuantas más placas hay en el país, más energía sobra a mediodía y más se hunde el precio justo cuando tú produces. Muchas horas del año el kWh de mediodía cotiza en valores muy bajos. Verter barato y comprar caro por la noche es el peor de los tratos.

La batería le da la vuelta: guardas el kWh cuando vale poco y lo usas cuando comprarlo cuesta caro. El mercado ya ha hecho ese cálculo. Según UNEF, el 61% de los hogares que instalaron placas en 2025 las puso directamente con batería, y el almacenamiento residencial casi se dobló en un año.

Eso no convierte la batería en obligatoria. Si tu casa consume sobre todo de día, quizá no te compense todavía, y te lo diremos igual de claro en el estudio. Lo que te pagan hoy por cada kWh vertido, comercializadora por comercializadora, lo tienes en tarifas de excedentes comparadas.

Luz durante un corte: solo con batería de respaldo

Si la red se cae, tus placas también se apagan. Es la protección anti isla del inversor: se desconecta por seguridad de los operarios que reparan la línea. En el apagón del 28 de abril de 2025 se vio en toda España. Ni las placas solas ni la «batería virtual» te dan luz en un corte.

La única opción que sí lo hace es una batería física con función de respaldo, instalada con esa función activada y con los circuitos elegidos de antemano: nevera, luces, router, lo que decidas mantener vivo. No todas las baterías la traen y no toda instalación la deja lista. Si te importa, se dice en el estudio y se dimensiona para ello.

Preguntas frecuentes sobre batería y excedentes

¿La batería virtual me paga dinero?

No. Es un saldo para descontar en facturas de esa misma comercializadora. No es dinero en tu cuenta y las condiciones para usarlo, acumularlo o conservarlo si te vas las fija cada compañía en su contrato. Léelas antes de firmar, sobre todo la permanencia.

¿Puedo tener batería física y compensación a la vez?

Sí, y es lo habitual. Primero consumes tu propia producción, la batería guarda lo que sobra y, si aun así viertes algo a la red, ese resto se compensa en la factura del mes según tu tarifa.

¿Cuánto pagan hoy por un kWh de excedente?

En el mercado libre, en 2026, la mayoría de ofertas se mueve entre 0,04 y 0,10 euros por kWh, con referencias frecuentes en torno a 0,06 en precio fijo. En PVPC el precio es horario y va con el mercado. Comparamos ofertas en la página de tarifas de excedentes.

Si se va la luz, ¿la batería me da luz?

Solo si es una batería con función de respaldo y la instalación se ha preparado para ello. Sin esa función, con un corte de red se apaga todo, batería incluida, por la protección anti isla del inversor. La batería virtual, como no es un equipo, no te da luz en ningún caso.

La respuesta correcta sale de tu curva, no de un catálogo

Batería sí o no, y de qué tamaño, se decide con tu consumo hora a hora y la producción real de tu tejado. Ese cálculo lo hacemos en el estudio, con números que te entregamos firmados. Si la cuenta no te favorece, también lo verás escrito.

Una empresa de Captia Technology. Ingenieros titulados y colegiados.

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